lunes, 1 de abril de 2013

JESUS UNGIDO EN BETANIA

LECCION PARA EL DOMINGO 07 DE ABRIL DE 2013


MATEO 26: 6-13
FILIPENSES 3: 8
INTRODUCCION:
                               Tres personas se destacan en el relato de las últimas horas del Señor antes del Calvario: Cristo mismo, Pedro y Judas Iscariote. Es interesante ver cómo se contrastan Pedro y Judas en este capítulo, cada uno enseñándonos lecciones espirituales por sus fracasos. Judas es una advertencia en contra de resistir la Palabra de Dios y rechazar a Cristo; Pedro es una ilustración de cómo un creyente puede resbalar y perder su testimonio.
DESARROLLO:
                               Esto también se relata en Juan 12, donde a la mujer que ungió a Jesús se le llama definitivamente María. Mientras que los líderes «religiosos» judíos estaban tramando matar a Cristo, ¡los creyentes en Betania le honraban! No sabemos quién haya sido Simón el leproso, pero el Señor lo debe haber curado, porque los judíos nunca hubieran participado en un banquete en la casa de un leproso. Esta no era la casa de María y Marta, aun cuando estaban allí y Marta servía (Jn 12.2).
El acto de amor de María fue aceptado por Cristo y criticado por los discípulos, siendo Judas el principal acusador (Jn 12.4–6). Juan explica el  porqué  Judas la criticó: Era ladrón y quería el dinero para sí mismo. (La palabra «sustraía» en Jn 12.6 significa que sacaba y se apoderaba de lo que había en el tesoro.) Es triste ver a Pedro estando de acuerdo con Judas y andando «en el consejo de malos» (Sal 1.1). Pronto estaría en el camino de los pecadores (Jn 18.18) y luego se sentaría en la silla de los escarnecedores (Lc 22.55), donde negaría a su Señor tres veces.
Es una cosa peligrosa que los cristianos se juzguen unos a otros, porque ese juicio siempre regresa sobre nuestras cabezas (Mt 7.1–5). Judas llamó «desperdicio» a la adoración de María, ¡pero Jesús dijo que era una recordación perpetua! Hasta este día, dondequiera que se predica el evangelio, se menciona a María y su acción de amor.
La historia es desde luego lo que Jesús la llamó: la historia de una cosa muy hermosa; y nos atesora ciertas verdades muy preciosas:
·         Nos muestra la prodigalidad del amor. La mujer tomó lo más precioso que tenía; y se lo derramó a Jesús en la cabeza. A las mujeres judías les encantaban los perfumes; y era corriente que llevaran un frasquito de  alabastro con perfume corriente en el collar. Ese perfume era muy costoso. Tanto Marcos como Juan nos relatan que los discípulos dijeron que ese perfume podría haberse vendido  por trescientos denarios (Marcos 14: 5; Jn12: 5); lo que quiere decir que ese frasquito de perfume representaba casi el sueldo de un año de un obrero. El amor nunca calcula; al amor siempre le parece demasiado poco todo lo que da; el único deseo del amor es dar hasta 'lo último; y, cuando ha dado todo lo que tenía, aún le parece demasiado poco.
·         Nos muestra que hay momentos en los que se falla viendo las cosas con sentido común. En esta ocasión, la voz del sentido común decía: « ¡Qué derroche!» Y no hay duda que era verdad. Pero hay un mundo de diferencia entre la economía del sentido común y la economía del amor. El sentido común obedece los dictados de la prudencia; pero el amor obedece los dictados del corazón. En la vida hay que aplicar el sentido común en muchos casos; pero hay  momentos en los que solo la prodigalidad puede satisfacer las demandas del amor. Un regalo no es nunca realmente un regalo cuando es algo que nos podemos permitir fácilmente; un regalo llega a ser un regalo solamente cuando implica un sacrificio, y cuando damos mucho más de lo que podemos permitimos.
·         Nos muestra que algunas cosas han de hacerse cuando surge la oportunidad, o no se harán nunca. Los discípulos estaban interesados en ayudar a los pobres; pero los mismos rabinos decían: «Dios  permite  que  haya  pobres  siempre  con  nosotros  para  que  no  nos  falten  nunca  las oportunidades para hacerles bien.» Hay algunas cosas que podemos hacer en cualquier momento; hay algunas cosas que podemos  hacer  solo una vez; y el desaprovechar la ocasión de hacerlas entonces es perder la oportunidad para siempre. A menudo nos sentimos movidos por un impulso generoso, pero no nos dejamos llevar por él; y todas las posibilidades están en contra de que se nos vuelvan a presentar las circunstancias, la .persona, el tiempo y el impulso.
·         Nos dice que la fragancia de una acción hermosa no se desvanece nunca. Hay tan pocas cosas hermosas,  que cada una brilla como una luz en un mundo oscuro... Al final de la vida de Jesús había tanta amargura, tanta traición, tanta intriga, tanta tragedia, que esta historia brilla como un oasis de luz en un mundo tenebroso. En este  mundo hay pocas cosas más grandes que se puedan hacer que dejar el recuerdo de una obra hermosa.
CONCLUSION:
                               Jesús protege a María, diciendo: "Dondequiera que se predique este evangelio (el evangelio de la muerte de Jesús) en todo el mundo, también se contará lo que ésta (María) ha hecho". Ella reconoció la necesidad de la muerte de Jesús y mostró su amor como respuesta del amor de Jesús. ¿Respondemos al amor de Jesús como María?
El sacrificio de Cristo debe despertar en nosotros una actitud de continuo agradecimiento. En su camino al Calvario, Jesús recibe una sola muestra de gratitud por lo que está a punto de realizar. Una mujer no escatima en gastos para mostrar a Jesús lo enormemente agradecida que se encuentra por su amor, amor que tendrá su manifestación plena en el Calvario. Esta historia nos hace un hermoso llamado a reconocer que la muerte de Jesús es por causa de nosotros, y de acuerdo a ello derramar perfumes de gratitud sus pies.

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