domingo, 17 de noviembre de 2019

El Gozo de Pablo


Lección: 2° Corintios 7:1-11

Texto: Hebreos 12:11

Domingo 24 de Noviembre

Introducción: Las Escrituras abundan en referencia al gozo y el regocijo; el gozo natural tiene que ver con el contentamiento, la satisfacción, la alegría; el gozo moral con la paz y la serenidad, y el gozo espiritual, con el gozo de fe, el regocijo en la esperanza. Un escritor llamado Kaufmann Kohler, dice que ninguna otra lengua tiene tantas palabras para el gozo y el regocijo como el idioma hebreo.
En el Nuevo Testamento, se considera el gozo como una dádiva divina, y es lo que experimentó Pablo, al ver que los hermanos de corinto se habían arrepentido, y corregido su postura frente al apóstol.

Desarrollo: Puesto que tenemos tales promesas, dice Pablo a los corintios, limpiémonos de toda contaminación, perfeccionando la santidad en el temor de Dios, esta limpieza consiste en dos cosas principalmente, apartarnos del pecado y volver nuestro corazón a Dios. Perfeccionando la santidad, significa consagrarse por entero a Dios.
EL apóstol, continúa manifestándoles que a nadie habían agraviado u ofendido, y esto no lo manifiesta para acusarlos o condenarles, pues él tiene mucho amor para con ellos, y además, ahora se encontraba lleno de consolación, y su corazón sobreabundaba de gozo. Aquí retoma el relato, que había dejado de lado respecto a su viaje a Macedonia, para buscar a Tito. Él pensaba que había muchos problemas que enfrentar todavía en la iglesia de Corinto, pero, encontró lo contrario, consuelo y gozo.  Además,  manifiesta que, aunque tuvo que reprenderlos duramente a través de una carta, esto no le pesaba, aunque les produjo en su momento tristeza y lágrimas a los hermanos, pero que ahora se gozaba, pues fueron contristados para arrepentimiento, porque la tristeza que es según Dios, produce arrepentimiento para salvación, que es la respuesta de volverse a Dios, refiriéndose a la tristeza por el error o el pecado cometido, que produce un cambio real en la conducta, pero, la tristeza que es según el mundo, produce muerte.
El versículo 11, destaca la fuerte reacción que tuvieron los corintios, lo que fue muy estimulante para el siervo de Dios, el apóstol Pablo, pues se produjo en ellos una gran solicitud, una defensa, un ardiente afecto, celo y vindicación, en todo se mostraron limpios en el asunto, es realmente difícil ser confrontados con el pecado y mucho más es librarse de esos pecados. Pablo, termina en esta lección, felicitándolos por haber confrontado y resuelto los problemas que tuvieron que vivir.

Conclusión: Que importante es en una congregación no evadir los problemas o minimizarlos, sino enfrentarlos, por bien de la obra de Dios, con gracia, amor, y firmeza, para de esa manera, producir arrepentimiento y corrección de las situaciones anómalas que dañan la obra de Dios, tal vez, en su momento, producen dolor y lágrimas, pero hay gozo, como el que experimentó el apóstol Pablo.

domingo, 10 de noviembre de 2019

El Yugo desigual con los Incrédulos

Lección: 2° Corintios 6:11-18
Texto: Santiago 4:4
Domingo 17 de Noviembre

Introducción: Desde tiempos antiguos, cuando Dios sacó a Israel de Egipto, y lo llevó por el desierto hasta la tierra prometida, una vez que estaban ya listos para entrar a hacer posesión de ella, les prohibió hacer alianza, ni emparentarse con las naciones que allí moraban, porque los desviarían de ir en pos de Jehová. Pablo, en esta sección les manifiesta la misma enseñanza a los hermanos de Corinto.

Desarrollo: Pablo, les expresa a los hermanos de corinto, que su corazón se había ensanchado o abierto plenamente hacia ellos, expresándoles sus verdaderos sentimientos que sentía por ellos, y revelándoles cuanto los amaba, pero a la vez, les pide que ellos también habrán su corazón. La iglesia, en todo lugar, debe abrir también su corazón a quien les administra la palabra, lo exhorta, aconseja y aun lo corrige, lo que también es parte de su ministerio.
Pablo, manifiesta y enseña a los creyentes a no establecer vínculos o alianzas profundas con los incrédulos, porque estas relaciones pueden debilitar su entrega a Cristo, pues el mundo se divide en dos tipos de personas, las que están en Cristo, y los que no lo están, ya que estos tienen otros intereses muy distintos, a los que motivan a los verdaderos creyentes, que es agradar a Dios y servirle. La relación con los incrédulos, debiera ser la justa y necesaria para la convivencia social, o para mostrar el camino de salvación, porque pregunta ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿O que concordancia Cristo con Belial? Para los que han recibido la luz de Dios, no hay compañerismo o compromiso con las tinieblas. Además, señala ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois templo del Dios viviente.

Conclusión: La primera carta universal de San Juan 5:3, dice lo siguiente “Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos”, es por este motivo que Dios conoce lo que es mejor para su pueblo, y nos llama a evitar el dolor de una alianza en un yugo desigual, en cualquier área de nuestra vida, y esto también lo ratifica cuando Santiago 4:4 dice la amistad con el mundo es enemistad con Dios, y el que quiere ser amigo del mundo, se constituye en enemigo de Dios.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Características del Ministerio

Lección: 2° Corintios 6:1-10
Texto: Romanos 8:18
Domingo 10 de Noviembre

Introducción: Toda actividad, sea cual sea que realice una persona, tiene sus características propias, ya sea requerimientos, deberes y beneficios, pero también, costos y a veces altos, y estos se relacionan con el grado de compromiso que hay con esa tarea, cuanto más en lo que significa apacentar la grey de Dios, la cual se realiza sólo por amor, agradecimiento y obediencia a Dios. Hubo profetas, que experimentaron la soledad de su ministerio, persecución y humillación, como Jeremías, que manifiesta “Porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día” (Jeremías 20:8). Aquí Pablo, da a conocer muchas cosas que tuvo que vivir, sólo por amor al llamado que Dios había hecho en él.

Desarrollo: Pablo, se presenta en este pasaje, tanto él, como sus compañeros, como colaboradores de Dios, y les exhorta a los corintios, a que no reciban en vano la gracia de Dios, en el sentido de no llevar una vida de plenitud y de testimonio cristiano. Dios, ofrece salvación a todo el mundo. Él no quiere que nadie se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento. Mucha gente aplaza su decisión de aceptar a Cristo, pensando que puede ser más adelante, pero pueden perder la oportunidad, la escritura dice “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones”, (Hebreos 3:15), la palabra griega Kairos, denota un tiempo determinado, habla que el tiempo aceptable de recibir la gracia de Dios, es ahora, no en tiempo indefinido.
El apóstol, manifiesta que él tiene especial preocupación, de no dar ocasión de tropiezo a nadie, para que su ministerio no sea vituperado, insultado o dañado. Antes bien, tiene la confianza de recomendarse en todo, como un real ministro de Dios, en paciencia, tribulaciones, en necesidades, en angustias y muchas otras situaciones, que sabemos que él experimentó, a causa de su entrega total al ministerio que Dios le había entregado, como dijimos anteriormente, negándose aún, asimismo, todo por amor a Cristo y a su ministerio. Pablo, se mantuvo activo, gozoso y contento, aun en las situaciones más difíciles, de igual manera, nosotros debemos mantenernos firmes delante de Dios, y los siervos de Dios deben decir como Pablo lo manifestó  “Honro mi ministerio” (Romanos 11:13).
El apóstol dice en cuanto a sus necesidades personales, que su actitud es como pobres, más enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, más poseyéndolo todo, en su corazón no hay quejas, ni resentimientos, él señala “No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Filipenses 4:11-13).

Conclusión: El apóstol, en este pasaje, hace un resumen como en otros pasajes, de las situaciones que tuvo que pasar, por ser ministro de Cristo, pues muchas veces hay que pagar un costo, por ser siervo de Dios, ya sea en pruebas, dificultades, enfermedades, oposición a nuestro ministerio, y muchas otras cosas, pero debemos tener presente, que la prueba pasará, la enfermedad sanará, la dificultad se solucionará, y  debemos luchar con la ayuda de Dios, para honrar nuestro Ministerio, y que además, las aflicciones que hoy vivamos, no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.

jueves, 31 de octubre de 2019

El Ministerio de la Reconciliación

Lección: 2 Corintios 5:14-21
Texto: Romanos 5:10
Domingo 3 de noviembre 2019


INTRODUCCIÓN: La reconciliación, es uno de los actos que más cuesta enfrentar en la vida de las personas, pues es un cambio de relaciones personales, entre seres humanos o entre Dios y el hombre, por este cambio, se reemplaza un estado de enemistad y alejamiento, por uno de paz y comunión.
Debemos entender, que todo proviene de Dios, en la restauración de las relaciones rotas entre él y el hombre rebelde. Él es el sujeto de todo el proceso de reconciliación, cuyo amor de gracia se extiende aun a los enemigos. Los hombres no reconcilian a Dios, sino que Dios ha cambiado de tal modo la situación, entre él mismo y los hombres, que reconcilió consigo al mundo. Dios obró esta reconciliación para con nosotros en Cristo, de modo que sólo a través de él, que se pone entre ambas partes en discordia, logra restablecer la relación rota desde la caída del hombre en un principio.
DESARROLLO: El apóstol, manifiesta que, al observar y palpar el amor de Dios, este lo constriñe, no nos deja otra opción, ya que Cristo murió en lugar de todos, en representación de todos, y todos murieron en él, y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para ellos, sino, para aquél que murió y resucitó por ellos. Por eso, el amor de Cristo, controlaba la vida de Pablo, y como él, nosotros no debemos vivir para agradarnos a nosotros mismos, sino que, debemos vivir agradándole a él, porque murió y resucitó por nosotros. Por lo tanto, el que ahora está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron y he aquí todas son hechas nuevas. Ser nueva criatura es algo interior, y es el Espíritu Santo quien les da vida nueva, y ya no serán los mismos jamás. Su vida antigua queda en el pasado. De modo que todo esto proviene de Dios, quien en su amor nos reconcilio, restaurando su comunión con los hombres, a través de Cristo, y además de ello, nos heredó ahora a nosotros el ministerio de la reconciliación, entrando de esa manera ahora en el ministerio de Cristo, pues antes éramos extraños, y enemigos en nuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado (Colosenses 1:21) en cargándonos la palabra de reconciliación.
Puesto que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuanta sus pecados, y en un apto de confianza, encargándonos ahora a nosotros, la palabra de reconciliación, debemos insistir en lo que señalamos en la introducción, no es el hombre quien se reconcilia con Dios, es el creador mismo quien reconcilia al mundo con él, lo que expresa de manera magistral Juan 3:16, cuando narra; “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, más tenga vida eterna”, reconciliando así a toda la humanidad. Pablo, manifiesta que, por esta reconciliación, Dios nos ha honrado con ser sus embajadores o representante de Cristo, y esto es, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos, llevando su mensaje encomendado que es “reconciliaos con Dios”.
CONCLUSIÓN: Sólo por la gracia de Dios, debemos reconocer que hemos sido reconciliados con el creador, a través de la obra redentora de Cristo. “En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo, pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo (Efesios 2:12-13), y ahora, estando en esta condición de reconciliados con Dios, somos salvos por la vida de Jesús.

lunes, 21 de octubre de 2019

La luz del Evangelio

Lección: 2° Corintios 4:1-6
Texto: 1° Corintios 1:23-24
Domingo 27 de Octubre de 2019

Introducción: En el capítulo 3, el apóstol habla de la trascendente gloria del ministerio del nuevo pacto, que desarrolla en el capítulo anterior y provee a sus oyentes el fundamento para no desmayar en este ministerio, pese a la oposición del adversario de nuestras almas y las condiciones adversas de un mundo que está en tinieblas.

Desarrollo: El apóstol, continuando con su carta, se refiere en primer lugar a su misión apostólica, y al ministerio del nuevo pacto que ha recibido por misericordia de Dios en el cual no desmaya, puesto que él ya había manifestado que no traficaba o negociaba con la palabra de Dios, por eso, tomo la decisión de no actuar con astucia, sino sólo predicar la palabra de Dios, pues cada uno de nosotros, debemos tener siempre presente, que nos hallamos en la presencia de Dios, y que él oye todas nuestras palabras, y aún escudriña nuestros corazones observando cual es la motivación real que hay allí.
Podemos manifestar claramente, que de parte de Dios, el evangelio está disponible y al alcance de todos los seres humanos. La Escritura manifiesta que; “Es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9), pero entonces, que es lo que produce que la gente sea reacia a la predicación de la luz del evangelio, el apóstol afirma que el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que de esa manera no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, pues el trabajo del enemigo de nuestras almas es, engañar, e impedir que la gente vea la luz del evangelio.
En el verso 5 de este capítulo, Pablo vuelve a manifestar que los predicadores del evangelio, no nos predicamos a nosotros mismos, sino, muy por el contrario, manifiesta que el centro de nuestra predicación es Cristo mismo, pues él es el único Señor y salvador de los hombres, y nosotros sólo somos siervos de la grey por amor de Jesús. El hermano Pablo, hace además, una comparación o analogía de la creación de la luz natural de Génesis 1:3, con la iluminación sobrenatural y espiritual que produce el evangelio de Jesús, en el corazón de los creyentes, la cual “Alumbra los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cual es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles son las riquezas de la gloria de la herencia en los santos” (Efesios 1:18).

Conclusión: Para finalizar, podemos manifestar, que el evangelio que anunciamos es Cristo céntrico, alrededor del cual gira toda la obra redentora de Dios para la humanidad, y que el Cristo crucificado y resucitado, es la luz del mundo, y que las tinieblas y el dios de este siglo, no prevalecerán contra esta luz, que es Cristo Jesús; “Porque él nos libró  del dominio de las tinieblas y nos trasladó al Reino de su hijo amado, en quien tenemos redención: el perdón de los pecados” (Colosenses 1:13-14).

lunes, 14 de octubre de 2019

Nuestra Habitación Celestial

Lección: 2° Corintios 5:1-9
Texto: Filipenses 3:20-21
Domingo 20 de Octubre de 2019

Introducción: La resurrección de Cristo, sin duda es uno de los hechos más controversiales de la historia, aún desde el primer día que se supo que había resucitado, y su cuerpo no estaba en la tumba, que había estado resguardada por soldados. De ese momento se fraguó la trama, de que los discípulos habían robado su cuerpo, para negar este hecho tan trascendental en el plan de redención de la humanidad, más Cristo se presentó delante de sus discípulos con pruebas indubitables de su resurrección.

Desarrollo : La gran inquietud de la iglesia primitiva fue la interrogante de ¿cómo sería esta resurrección prometida a los seguidores de Jesús?, ¿Cómo serían sus cuerpos? Pablo, en este pasaje les habla de nuestra Habitación Celestial.
Desarrollo: Pablo, comienza este capítulo, hablando de la expectación que todo creyente tiene este tabernáculo, que es nuestro cuerpo, y en el cual peregrinamos en esta vida, ¿Qué pasa si se deshiciere?, tenemos de parte Dios, preparado algo muy superior a una simple tienda, tenemos una casa, no hecha de manos, eterna, en los cielos. El apóstol Pedro, en su segunda carta, en el capítulo 12:12-13, se explaya respecto a que debe dejar este cuerpo, y dice: “Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación; sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado”.
En el versículo2, dice que por esto gemimos o clamamos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial, que es el revestimiento de la inmortalidad, para no ser hallados desnudos, y de esa manera, lo mortal sea absorbido por la vida. También, manifiesta que aquel que nos hizo o nos creó para esto mismo, es Dios, quien nos ha dado las arras del espíritu, que es una garantía segura de nuestra futura inmortalidad. La experiencia actual que tenemos los creyentes, es una vida renovada por el Espíritu de Dios, lo que es una garantía que acabará y completará la obra que comenzó, por lo tanto, ya no andamos con temor, sino, confiados siempre, sabiendo que mientras estamos en el cuerpo o tabernáculo, somos peregrinos, estamos lejos de casa, estamos ausentes del Señor; porque por fe andamos, ya que esta es la garantía de que existe el lugar al que aspiramos llegar.  Más realmente, quisiéramos estar ausentes del cuerpo y presentes al Señor, Pablo lo dijo: “Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor” (Filipenses 1:23). Por lo tanto, procuramos también, o ausentes o presentes serle agradable, para nosotros debe ser un honor servir a nuestro Señor Jesucristo.

Conclusión: La misma certeza que había en el corazón de Pablo, apóstol de Jesucristo, es la que debe haber en los corazones de todos los creyentes en este siglo, de que primero, somos peregrinos en esta tierra (ver Hebreos 11.9-10), y segundo, nuestra ciudadanía eterna está en los cielos, de donde esperamos que regrese el Señor Jesucristo, que cuando venga, transformará el cuerpo de la humillación nuestra; este cuerpo corrupto, que se enferma, envejece, que se desgasta, para que sea semejante al cuerpo de la gloria dé Cristo, por medio de ese poder que puede sujetar a él todas las cosas.

lunes, 7 de octubre de 2019

Mirando lo Eterno

Lección: 2° Corintios 4:13-18
Texto: Hebreos 12:3
Domingo 13 de Octubre

Introducción: Muchas veces en la vida, las personas tiene una mirada cortoplacista, y desean prontamente los resultados de lo quieren alcanzar, olvidándose que para lograr los objetivos y metas, hay que pasar diversas situaciones, algunas positivas y otras negativas, y que talvez nos desanimen, y muevan a quitar la mirada del objetivo final o supremo que deseamos lograr, por ello, pablo manifiesta lo siguiente: “No que ya lo haya alcanzado ya, ni que sea perfecto, sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús… olvidando ciertamente lo que queda atrás; y extendiéndome a lo que está delante. Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:12-14).

Desarrollo: Cuando observamos la vida de este gran hombre de Dios, como fue el apóstol Pablo, el cual lo dejó todo por el evangelio, posición, riqueza, aún negarse asimismo como persona, sufrir maltrato físico, cárcel, amenazas de muerte, ser azotado y muchas otras situaciones, podríamos preguntarnos ¿qué fue lo que lo sostuvo?, y podemos contestar sin lugar a dudas, que fue su “fe”, la que lo guardó de desmayar. El manifiesta en 2 Timoteo 1:12 “”Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro (fe), que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día”, la esperanza firmemente arraigada en su corazón, de la resurrección ofrecida por Cristo, lo sustentó, pues dice; sabiendo que el que resucito al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús y nos presentará juntamente con vosotros.
Es fácil desmayar, y dejar todo abandonado, posiblemente los argumentos no nos faltarían, tendríamos razones de sobra para ello, pues todos experimentamos situaciones difíciles en diferentes áreas de nuestra vida. Se abandonan los estudios, se deja de luchar por la familia, y abandonamos todo, pero Pablo antes de rendirse o desmayar, nos enseña que aunque su hombre exterior; es decir, su cuerpo, se había envejecido y desgastado por su arduo trabajo en la obra de Dios, el interior; es decir su espíritu, se renueva de día en día, dando a entender que esta vigoroso, gracias al poder renovador de Dios que actuaba en él.  Porque dice, esta leve tribulación momentánea; con comparación con la futura gloria del creyente junto a Cristo, produce un cada vez más excelente peso de gloria.
No mirando, las cosas que se ven, y que pueden ser muy adversas y contrarias a nosotros, sino, las que a nuestros ojos no se ven, pues las cosas que se ven, son temporales y pasajeras, pero las que no se ven, son eternas.

Conclusión: Así como hemos visto, el apóstol sufrió muchas situaciones difíciles en su vida, pero, mantuvo la fe, porque tenía en su corazón, la convicción plena de alcanzar la vida eterna prometida por Cristo Jesús, y nada lo hizo flaquear ni retroceder en su objetivo mayor, pues él era un imitador de Cristo Jesús, quien sufrió por nosotros en la cruz, por lo tanto, debemos considerar ese sacrificio y no desmayar en nuestra vida, ni quitar la mirada de lo eterno, pese a lo que estemos enfrentando, y no olvidar que debemos contemplar las cosas temporales, a la luz de las eternas.

martes, 1 de octubre de 2019

Vasos de Barro

Lección: 2° Corintios 4:7-12
Texto: Colosenses 2:2-3
Domingo 06 de Octubre

Introducción: Cuando difícil resulta muchas veces, entender cuál es nuestro lugar delante de nuestro Dios, el cual es creador de todas las cosas, que nuestros ojos contemplan  y aún aquellas que no vemos ni nos imaginamos que existen, como también creador del género humano,  el orgullo, la soberbia un alto concepto de sí mismo, la gloria humana, el éxito con frecuencia, nos hace perder la ubicación que debemos tener, y también olvidarnos que fuimos tomados y creados del polvo de la tierra, y que sólo somos vasos de barro.

Desarrollo: El último versículo de la lección anterior, nos declara que fue Dios en su soberanía y poder ilimitado, quien mandó que en medio de las tinieblas resplandeciese la luz. Es el que resplandeció en nuestros corazones, para la iluminación del conocimiento de la gloria de Dios, en el rostro de Jesucristo, esa gloria  y el mensaje invalorable de la salvación, que resplandeció en nuestros corazones cuando creímos, ha sido dice Pablo, confiado a hombres, por una parte frágiles, y por otro falibles; es decir, en vasos de barro. Ahora nos podemos preguntar ¿por qué sucede esto?, simplemente porque Dios confía en el hombre, el apóstol llama al contenido que ha sido depositado en estos vasos de barro, “tesoro”, porque verdaderamente no hay nada más valioso en toda la creación que el evangelio eterno, ofrecido por Dios gratuitamente, y todo esto es para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros.
Pablo, nos recuerda, que aunque podemos estar en las situaciones más complejas que hombre alguno pueda enfrentar en esta vida, nunca estaremos al final de la esperanza, que aunque nuestros cuerpos, que son vasos de barro, pues de allí fuimos tomados, y allí volveremos, que se recienten, enferman, agotan, y debilitan, más Dios nunca nos deja ni nos abandona. Por esto dice, que podemos ser atribulados en todo, perseguidos, derribados talvez, pero el poder y la presencia de Cristo, están con nosotros. El apóstol dice que, lleva siempre por todas partes la muerte de Jesús, dando a entender toda la entrega, relación   e identificación que él tenía con su redentor, como lo explica en Gálatas 2:20 “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó asimismo por mí”.

Conclusión: No podemos desconocer, sino muy por el contrario, debemos estar conscientes de que Dios ha depositado una gran riqueza y bendición en nosotros, como es el evangelio de salvación, y siempre debemos dar la gloria a Dios, pues él de su sola voluntad, a depositado en nosotros los tesoros de la sabiduría y del conocimiento, en esto que somos vasos de barros frágiles, pero que él nos eligió solo por gracia.

lunes, 23 de septiembre de 2019

La luz del Evangelio

Lección: 2° Corintios 4:1-6
Texto: 1° Corintios 1:23-24

Domingo 29 de Septiembre

Introducción: En el capítulo 3, el apóstol habla de la trascendente gloria del ministerio del nuevo pacto, que desarrolla en el capítulo anterior y provee a sus oyentes el fundamento para no desmayar en este ministerio, pese a la oposición del adversario de nuestras almas y las condiciones adversas de un mundo que está en tinieblas.

Desarrollo: El apóstol, continuando con su carta, se refiere en primer lugar a su misión apostólica, y al ministerio del nuevo pacto que ha recibido por misericordia de Dios en el cual no desmaya, puesto que él ya había manifestado que no traficaba o negociaba con la palabra de Dios, por eso, tomo la decisión de no actuar con astucia, sino sólo predicar la palabra de Dios, pues cada uno de nosotros, debemos tener siempre presente, que nos hallamos en la presencia de Dios, y que él oye todas nuestras palabras, y aún escudriña nuestros corazones observando cual es la motivación real que hay allí.
Podemos manifestar claramente, que de parte de Dios, el evangelio está disponible y al alcance de todos los seres humanos. La Escritura manifiesta que; “Es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9), pero entonces, que es lo que produce que la gente sea reacia a la predicación de la luz del evangelio, el apóstol afirma que el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que de esa manera no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, pues el trabajo del enemigo de nuestras almas es, engañar, e impedir que la gente vea la luz del evangelio.
En el verso 5 de este capítulo, Pablo vuelve a manifestar que los predicadores del evangelio, no nos predicamos a nosotros mismos, sino, muy por el contrario, manifiesta que el centro de nuestra predicación es Cristo mismo, pues él es el único Señor y salvador de los hombres, y nosotros sólo somos siervos de la grey por amor de Jesús. El hermano Pablo, hace además, una comparación o analogía de la creación de la luz natural de Génesis 1:3, con la iluminación sobrenatural y espiritual que produce el evangelio de Jesús, en el corazón de los creyentes, la cual “Alumbra los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cual es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles son las riquezas de la gloria de la herencia en los santos” (Efesios 1:18).

Conclusión: Para finalizar, podemos manifestar, que el evangelio que anunciamos es Cristo céntrico, alrededor del cual gira toda la obra redentora de Dios para la humanidad, y que el Cristo crucificado y resucitado, es la luz del mundo, y que las tinieblas y el dios de este siglo, no prevalecerán contra esta luz, que es Cristo Jesús; “Porque él nos libró  del dominio de las tinieblas y nos trasladó al Reino de su hijo amado, en quien tenemos redención: el perdón de los pecados” (Colosenses 1:13-14).

viernes, 20 de septiembre de 2019

La Gloria del Nuevo Pacto


Lección: 2° Corintios 3:7-18
Texto: Juan 1:17

Domingo 22 de Septiembre

Introducción: Desde tiempos antiguos, y a través de los profetas, particularmente del Profeta Jeremías, Dios estableció que venían días en los cuales haría un nuevo pacto con la casa de Israel y de Judá, el que sería diferente al que hizo con ellos cuando los sacó de Egipto, pacto que ellos invalidaron y que Pablo nos manifiesta en la lección anterior, que era un pacto de la letra, que producía muerte, en cambio, este nuevo pacto del espíritu, sería escrito en el corazón del pueblo, y produciría vida, motivo por el cual, es mayor y mucho más glorioso, pues produciría una regeneración en el corazón de los hombres.

Desarrollo: Pablo, contrasta en este pasaje la gloria de la ley, y en especial de los diez mandamientos, con la gloria del ministerio del Espíritu, la ley  y los diez mandamientos que estaban grabados en tablas de piedra, Pablo no los desmerece ni le quita dignidad, porque los mandamientos, debemos recordar que fueron entregados por Dios mismo a Moisés, en el monte Sinaí, pero esta ley daba lugar a un ministerio que causaba muerte y condenación, mientras que la predicación del evangelio, o buenas nuevas, es un ministerio del espíritu, que da vida y justificación.
Sin duda alguna, la promulgación de la ley en el Sinaí, estuvo rodeada de mucha gloria, pues ni aún Aarón, siendo sumo sacerdote, pudo acercarse al monte donde Dios descendió para entregar la ley a Moisés. Pero, pregunta Pablo si esto fue así ¿cómo no será con gloria el ministerio del espíritu?, del cual Dios mismo había hablado de que establecería. Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, dice el apóstol mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación, que es el evangelio eterno. Teniendo esta confianza, dice Pablo, usamos de mucha franqueza o valentía, y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que el pueblo no pusiera la vista en aquello que había de ser abolido, pero el entendimiento de ellos se embotó, porque no comprendieron que la ley era pasajera y transitoria, hasta que se estableciera un mejor pacto, sobre mejores promesas, y ese velo que esta puesto hasta hoy, se quitará cuando se conviertan al Señor Jesucristo.
Por lo tanto, ahora mirando a cara descubierta la gloria del Señor, nos vamos santificando en la contemplación del Señor, para llegar a ser como Cristo, “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su hijo” (Romanos.8:29).

Conclusión: La gloria del nuevo pacto sin duda es mayor que el antiguo pacto, y ya ha quedado establecido, pues la ley fue entregada a través de Moisés, quien fue un siervo de Dios, designado para esa tarea, pero la gracia y la verdad, vinieron a través de Jesucristo, quien vino a resaltar la gracia, la misericordia y el perdón de Dios para el hombre arrepentido.

domingo, 8 de septiembre de 2019

Somos cartas de Cristo

Lección: 2° Corintios 3:1-6
Texto: Jeremías 31:33
Domingo 15 de Septiembre


Introducción: Las cartas de recomendación, eran comunes en el pasado, como también en nuestro tiempo. A través de ellas se allanaba el camino para que los portadores fueran recibidos con hospitalidad donde llegaran. En nuestro tiempo son usadas para presentarse o postular a un trabajo, más en este pasaje se nos enseña que los creyentes somos carta de Cristo, y que nuestro respaldo es el testimonio de nuestras vidas.

Desarrollo: El apóstol, comienza este capítulo excusándose de parecer que se recomendaba asimismo. La verdad de las cosas, que él no necesitaba ninguna recomendación verbal o escrita para ellos, pues como ya hemos manifestado, él tenía un gran testimonio en la iglesia de corinto, ya que era su fundador, y no sólo su testimonio era conocido en esta iglesia, sino también, en toda el Asia menor, pues todo lo había llenado del evangelio de Cristo en palabra y obras (ver Romanos 15:18-19), además de esto, declara que los mismos hermanos de la iglesia de corinto, eran su carta de presentación, como fruto de su trabajo, y que ellos estaban escritos en sus corazones, porque ellos eran el sello de su apostolado en el Señor (1 Corintios 9:2).  Pablo, les manifiesta a los corintios, que son carta de Cristo expedida por él y sus colaboradores, no arrogándose gloria personal en ellos, sino que, da testimonio de que es el Espíritu Santo de Dios, quien las escribió en tablas de carne del corazón.  Por eso su confianza se apoyaba en la acción transformadora de Cristo, en el corazón del creyente, dándole la honra y gloria a Dios, por los logros que había alcanzado en la predicación de la palabra, señalando claramente, que su competencia provenía de Dios, pues él no podía atribuirse a sí mismo la transformación de las almas.
El apóstol establece en versículo 6, una comparación entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento o nuevo pacto, establecido sobre promesas superiores (Ver Lucas 22:19-20) El antiguo pacto, requería una estricta obediencia a la ley mosaica, y la vida comunicada en el nuevo pacto por el Espíritu, el cual fue establecido con sangre en el calvario.

Conclusión: Al manifestar Pablo, de que somos cartas de Cristo, escritas no con tinta, sino, con el Espíritu del Dios vivo, ya no en tablas de piedra, sino en tablas de carne, del corazón, estaba aludiendo directamente, a las profecías inspiradas por el Espíritu Santo, a los profetas del Antiguo Testamento, lo que era una característica distintiva del nuevo pacto, que es un don de Dios, de un nuevo corazón, y una nueva naturaleza, para todos los que creen en Cristo, alude directamente al nuevo nacimiento del que Jesús habló a Nicodemo que debía nacer de nuevo (Juan 3:1-8).

domingo, 1 de septiembre de 2019

Triunfantes en Cristo

Lección: 2° Corintios 2:12-17
Texto: 1° Corintios 15:57
Domingo 08 de Septiembre


Introducción: Hay situaciones en la vida que producen distintas sensaciones en las personas, algunas de ellas no queremos recordarlas porque han sido tristes, o porque han significado tal vez una derrota, y nos avergüenzan o hacen caminar con la cabeza agachada, en contraste, está la victoria o triunfo, lo que nos produce alegría, orgullo, reconocimiento, lo que implica andar con la frente erguida, Pablo, expresa esta experiencia sustentada no en su capacidad persona, sino, en aquel que lo llamó.

Desarrollo: En esta porción de la palabra de Dios, Pablo, se aparta del relato que presentaba a la iglesia de Corinto, para tratar de informar a ellos de sus viajes, y el arduo trabajo que él había realizado en la propagación del evangelio. Declara además, que cuando llegó a Troas (Hechos 16:8), para predicar el evangelio, aunque el Señor le abrió puerta para esta tarea, su espíritu no tuvo reposo o tranquilidad, por no encontrar a Tito allí. Descendiendo a Macedonia, para continuar su relato con una alabanza a Dios, por todo lo que hasta ese momento había sido su ministerio, y presenta a los creyentes exhibidos por Dios, ante el mundo, como triunfo y trofeo de la gracia redentora de Cristo, mediante esa procesión triunfal (aludiendo a las desfiles romanos después de las victorias en el campo de batalla), hacia la gloria de Jesucristo, manifestando en todo lugar, el olor de su conocimiento, y la vida redimida de los creyentes como una fragancia delante de Dios.
EL apóstol, manifiesta que para Dios, nosotros los creyentes que hemos gustado de su amor,  y vamos por el camino de la salvación, somos un grato olor de Cristo, en los que se salvan, y en cambio, para los que no se dejan persuadir por el evangelio, y van por el camino de la perdición,  es olor de muerte, que lleva a la muerte, ya que en los desfiles triunfales romanos, al ingresar a Roma, y marchar los ejércitos delante de césar, estos presentaban sus tesoros y cautivos que traían, todo esto bajo una nube de incienso a sus dioses. Lo que para los triunfadores, el olor era agradable y victorioso, pero para los cautivos, era olor de esclavitud y muerte. Pablo termina el versículo 16 preguntando “Y para estas cosas, ¿quién es suficiente? Lo que quiere decir, ¿quién es digno, calificado o capacitado? Responde a esta interrogante en el Capítulo 3:5, donde manifiesta “No que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios”.
Termina este capítulo 2, con la siguiente afirmación; “Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios”, pues como hoy sucede, también en ese tiempo, había predicadores ambulantes, que iban de un lugar a otro predicando, sin entender el mensaje del evangelio, o sin preocuparse por el destino de sus oyentes, sino que, su fin era ganancia económica, a diferencia del apóstol que, con sinceridad, como mensajero de Dios y en presencia de Dios hablaba de Cristo.

Conclusión: Todo creyente, como lo muestra la historia, debe comprender que nuestra competencia proviene de Dios, puede repetir las expresiones de Pablo en la lección analizada, cuando manifiesta que Dios nos “lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús”, y que sólo por medio de él, nos da victoria.

martes, 27 de agosto de 2019

Perdón para el Transgresor

Lección: 2° Corintios 2:1-11
Texto: Colosenses 3:13
Domingo 1 de septiembre 2019
INTRODUCCIÓN: Existen en los diferentes pueblos una conciencia colectiva que nos transmite sabiduría, algo de esto es lo que sucede con los dichos y refranes, que son frases breves que entrega un consejo o moraleja, y algunos de ellos tienen que ver con el tema del perdón, uno de ellos dice “Perdonar es divino y errar a veces suele ser humano”, sin lugar a dudas podemos confirmar que perdonar es un don divino, y la escritura lo demuestra pues hay siete palabras en las escrituras que denotan la idea de perdón, tres en hebreo; y cuatro en el griego. En el Nuevo Testamento, la palabra más común para expresar el perdón es “Afesis”, que expresa la idea de enviar lejos o dejar ir, el sustantivo aparece quince veces y el verbo con el mismo sentido se usa unas cuarenta veces, Pablo ocupa la palabra griega Charidseszai en el sentido de perdonar pecados, expresando en forma especial la gracia del perdón divino, por lo tanto si perdonar es divino no debiera haber limitaciones de ningún tipo al perdón de un semejante, tal como Pablo lo presenta en este pasaje que analizaremos.
DESARROLLO: Las situaciones que Pablo tuvo que enfrentar en la iglesia de Corinto no fueron fáciles, puesto que al escribir esta carta hay indicios de que el apóstol ya había realizado un viaje a esta iglesia, para enfrentar los problemas que allí había, el cual había producido tristeza en su corazón y que además por ese motivo no había vuelto a pasar por Corinto, ya que había sido cuestionada su autoridad como apóstol de Jesucristo, pese a que él había sido quien la había establecido y fundado en un trabajo de dieciocho meses que dedicó en predicar la palabra en esa ciudad. Él les manifiesta que, aunque tuvo que escribirles una carta severa, lo hizo con muchas lágrimas, mostrando su corazón de ministro de Dios amoroso y sensible, al ver que el pueblo de Dios se iba desviando del evangelio que él les había trazado, pues “Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal” (Proverbios 16:6).
Pablo, también da a conocer que esta actitud rebelde de parte de algunos hermanos hacia su persona, no sólo le había causado tristeza a él, sino que de cierto modo a toda la iglesia, ya que esta actitud produjo el repudio de muchos de los hermanos de la congregación, por lo que la reprensión hecha por la mayoría era suficiente, y les llama a perdonarle, y no sólo eso, sino también, a consolarle, lo que da entender que el tal se había arrepentido, y ahora había que preocuparse de su restauración, por lo que les ruega que confirmen o le demuestren el amor para con él, lo que confirma la palabra de Dios cuando dice; “Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados” (1° Pedro 4:8), pues el fin superior es que Satanás que es el adversario nuestro y de la iglesia, no gane ventaja alguna sobre el cuerpo de la iglesia.
CONCLUSIÓN: Nunca debemos olvidar que nuestras congregaciones están compuestas con personas de distintos orígenes, formados de distinta manera, algunos son más maduros espiritualmente, otros son inmaduros, unos pueden comer alimento sólido, otros necesitan de leche, lo que provoca que se equivoquen o tomen caminos errados, por ello la Palabra de Dios nos llama tanto a soportarnos unos a otros, lo que significa aguantar, tolerar, aceptar, tragar, como también, perdonarnos unos otros, pues Santiago 3:2 dice “Porque todos ofendemos muchas veces”, así como Cristo nos perdonó, también hacedlo vosotros.

lunes, 19 de agosto de 2019

Viaje pospuesto

Lección: 2° Corintios 1:19-24
Texto: 1° Tesalonicenses 5:24
Domingo 25 de Agosto


Introducción:  Hay un proverbio que dice: “Del hombre son las disposiciones del corazón; mas de Jehová es la respuesta de la lengua (Proverbios 16:1), quizás de allí derive el dicho popular conocido “El hombre propone y Dios dispone”. Se puede tener las mejores intenciones al proponer y empeñar la palabra a ciertos compromisos, sin embargo, hay ciertas circunstancias que aconsejan posponer, no porque se tenga intenciones de eludir o por ser ambiguo. Pablo en los 2 últimos versículos de esta lección comienza a abrir su corazón y dar las razones de porque no había pasado a Corinto como él se había comprometido (1 Corintios 16: 5-7).

Desarrollo:Para defenderse de las acusaciones de inconstancia de sus opositores, el apóstol les recordó a sus lectores el mensaje firme y seguro que les había predicado, “Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí, Silvano (Silas) y Timoteo no ha sido Si y No” (v.19a). De la misma manera que el Señor Jesucristo no era una persona de incertidumbre, cambios o vacilaciones, tampoco la predicación, acerca de él había sido en labios de Pablo, y de sus colaboradores una palabra ambigua, cambiante u oportunista, “más ha sido sí en él” (v.19b). La esencia del evangelio es que Jesucristo (hecho hombre) es el Hijo de Dios y el Mesías prometido.
En el v.20 el apóstol pone de manifiesto que todas las promesas de gozo, amor, bondad, perdón, salvación, santificación, comunión, esperanza y glorificación  que Dios hizo en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento son posibles en Jesucristo y solo se cumplen en El (ver Lucas 24:44), otra versión no Reina Valera dice: “Pues todas cuantas promesas ha hecho Dios, son “si” en Cristo, por lo cual, también por medio de Cristo respondemos “Amen” a Dios para darle gloria”. Cuando dentro o fuera del culto decimos “Amen” (“que así sea” o “esto es cierto”) a la inmutable Palabra de Dios le damos gloria, pues damos testimonio que Dios es fiel (v.18).
Luego, Pablo muestra que los corintios y él estaban unidos en un mismo manojo de vida, pues, Dios los había establecidos en la fe confirmándolos en Cristo, por ello dice: “Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios” (v.21). Pablo y sus compañeros fueron comisionados por Dios (por eso la confirmación), y fueron llenos del Espíritu Santo, pues habla de unción (“nos ungió”), del sello (“nos ha sellado”) y de las “arras”. Pablo habla de estos 3 aspectos del Espíritu Santo el cual obra dentro de los verdaderos creyentes:
a).- “Nos ungió” (En el Nuevo Testamento, en este versículo y en 1° Juan 2:20; 2:27 habla de la unción) con el Espíritu Santo. Dios escoge, equipa y prepara para el ministerio a ciertos instrumentos para ser motivos de bendición para la iglesia.
b).- “Nos ha sellado”, se refiere a la práctica antigua de poner un pedazo de cera sobre un documento para colocar la impronta de un sello que indicaba autoridad, propiedad, autenticidad y protección. Esto es lo que el Espíritu Santo mediante el sello espiritual que pone en los creyentes (Efesios 1:13), los hace suyos y los protege y los autentifica.
c).- “Las arras”. Un juramento o pago inicial. El Espíritu Santo es como el adelanto a la cuota inicial que garantiza la herencia eterna que recibe cada creyente. Pablo habla 3 veces de “las arras del Espíritu”. (Aquí en el v.22 y en 5:5 y en Efesios 1:14).
Pablo, regresa en el v.23, a la acusación de vacilación que se habría hecho contra él, y da una explicación directa de por qué no había visitado Corinto, tal como había planeado. Ya que nadie podía discernir los verdaderos motivos, para ello toma a Dios por testigo de este hecho: “Mas invoco a Dios por testigo sobre mi alma (vida), que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía a Corinto”. Quería que tuvieran tiempo de arrepentirse y corregir su conducta pecaminosa. Más bien espero recibir un informe de Tito antes de emprender acciones correctivas (ver capítulo 7), con la esperanza de que no tuviera que volver, como tuvo que hacerlo antes para confrontar su rebelión. Y para que no piensen que la frase “Por ser indulgente con vosotros” entrara cierta afirmación de señorío, les dice: “No que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos para vuestro gozo, porque por la fe estáis firmes (1 Pedro 5:3). El apóstol no quería imponer su autoridad sobre los corintios, ni enseñorearse al ministrar y trabajar entre ellos. No quería que pensasen de él como un tirano, más bien él y sus colaboradores, eran meramente ayudadores de su gozo, es decir, solo quería hacer lo que pudiese serles de ayuda en su caminar cristiano y así añadir a la dicha de ellos.

Conclusión: Pablo, hizo una visita a Corinto después de la llegada de Timoteo, quien llevo la primera epístola, ya que los problemas se habían agravado sobre todo cuando llegaron falsos apóstoles. Resultado de ello, es que se llenó de tristeza (2:1), posteriormente, escribe una carta enviada desde Éfeso, (la carta dolorosa) donde los reprende duramente, enviándola con Tito, lo que lo llevo a no viajar como se había comprometido, pues se consumía de tristeza y solo se  consoló  hasta cuando se reencuentra con Tito en Macedonia (7:5-9).  Su ánimo y su indulgencia (animo perdonado) (1:23) lo hizo postergar su viaje propuesto y escrito en la primera epístola (16:5-6), y que recuerda en 2° Corintios 1:15-16.

lunes, 12 de agosto de 2019

Que tu si, sea si

Lección: 2° Corintios 1:12-18
Texto: 2° Corintios 2:17
Domingo 18 de Agosto

Introducción:Un hombre, le contaba a su amigo, sobre un hecho acaecido varias décadas atrás. En una circunstancia en que el negocio familiar se encontraba en apuros económicos, su padre, a espaldas de la familia recurrió a un financista privado, que le otorgó un préstamo por una suma importante en esa época. Pocos meses después, falleció su padre en un accidente carretero. En la siguiente semana, lo visito la persona que había facilitado el préstamo, y le dijo: Su padre canceló la deuda y vengo a entregarle el pagaré que él no retiró. Lo dejo impresionado la actitud del hombre que, si no fuera por su honestidad, podría haber usado ese documento para reclamar el pago. Pero eso no era tan raro en ese entonces, en que la palabra empeñada tenía más valor que los bienes materiales. En esta lección, veremos cómo Pablo defiende su compromiso empeñado.

Desarrollo:La razón por la que Pablo puede apoyarse en la oración de los creyentes, es que siempre ha sido sincero en sus tratos con ellos. Puede jactarse de su integridad para con ellos, pues, dice: “Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad” (v.12a), es decir, la genuina transparencia que proviene de Dios. No se rebajaba a los métodos de la “sabiduría humana (carnal), sino con la gracia de Dios” (v.12b), así se conducía en medio de este mundo, cuanto más, con la iglesia del Señor.
Enseguida, da una respuesta amplia a las acusaciones de que Pablo mantenía relaciones personales engañosas: “Porque no os escribimos otras cosas de las que leéis, o también entendéis” (v.13a) (ver también 7:2; 11:9). La información que trasmitió a los corintios siempre fue clara, directa y comprensible. Pablo quería hacerles saber que él no les había ocultado nada, ni tenia objetivos secretos (10:11). Deseaba que entendieran bien lo que les había escrito y hablado “espero que al fin las entenderéis” (v.13b).
Reconoce que en el día del Señor (que lo espera muy pronto), tanto él, cómo los corintios se presentaran ante el juez del universo, y que era importante que los dos pudieran gloriarse el uno del otro, “como también en parte habéis entendido que somos vuestra gloria, así también vosotros la nuestra, para el día del Señor Jesús” (v.14). Pablo, señala que él necesitaba de sus hermanos de Corinto y que ellos lo necesitan a él, así es en la relación de los creyentes, nos necesitamos los unos a los otros. Con esta confianza quise ir primero a vosotros para que tuvieseis una segunda gracia” (v.15) El plan original de Pablo era visitar en dos ocasiones a los Corintios para que  pudieran tener  una bendición doble (segunda gracia v.15),  dicho plan consistía en salir de Éfeso y llegar a Corinto (atravesando el Mar Egeo) quedándose allí de camino a Macedonia, y después de terminar su ministerio en Macedonia, volver a Corinto, como lo dice el v.16: “Y por vosotros pasar a Macedonia, y desde Macedonia venir otra vez a vosotros, y ser encaminados por vosotros a Judea (ver 1 Corintios 16:5-7). Por alguna razón, sus planes cambiaron, y no pudo detenerse en Corinto la primera vez. Los falsos apóstoles que habían invadido la iglesia, aprovecharon el cambio inocente de planes, como evidencia de su falta de confiablidad y trataron de usar esto para denostarle, desacreditándolo.
“Así que, al proponerme esto (visitarlo 2 veces) ¿use quizá de ligereza? (v.17) (que es al perecer de lo que lo acusaban sus detractores de que era ambiguo), él declara que bajo ningún aspecto había obrado como una persona vacilante, inestable y desleal, que no fuera digna de confianza. ¿O lo que pienso hacer, lo pienso según la carne, para que haya en mi Si y No?, en otras palabras, ¿soy yo un hombre mundano, que dice Si y después dice No al mismo tiempo? No hay duda que el cambio de planes fue por circunstancias enteramente independiente de su voluntad, ya que Pablo cumplía lo que prometía: cuando decía que Si; era si, y cuando decía que No, era no.

Conclusión:Hay un viejo refrán que dice: “El hombre es amo de su silencio y esclavo de sus palabras”. Todo aquello que es declarado sin cuidado o con falsedad, es contrario al propósito de Dios, por el contrario el que habla con verdad y conoce la verdad se hace libre (Juan 8:32). Hablar con verdad y proceder con ella implica un exhaustivo análisis de cada una de nuestras ideas antes de traducirlas en palabras y compromisos. El Señor enseña que nuestra palabra debe ser verdadera y cuando digamos “Si”, sea verdaderamente un sí, y cuando digamos “No”, sea en realidad un no. Pablo era un verdadero hombre de Dios que mantuvo su palabra a pesar de los falsos enseñadores que tergiversaron sus decisiones. ¿Cumple usted su palabra empeñada?, ¿cumplimos como Hijos de Dios lo que hemos prometido con nuestra boca? 

domingo, 4 de agosto de 2019

Tribulación con peligro de muerte

Lección: 2° Corintios 1:8-11
Texto: 2° Timoteo 4:17-18
Domingo 11 Agosto


Introducción:Después de escribir 1 Corintios, Pablo pensó que era necesario hacer una visita rápida y dolorosa a Corinto, puesto que los problemas que habían dado ocasión a la primera carta, aún no habían sido resueltos (2° Corintios 2:1; 12:14, 13:1-2). Después de esta visita, escribió a la iglesia, una “carta severa”. Pablo incapaz de esperar a encontrarse con Tito a su regreso a Troas (su ánimo no es el mejor y está ansioso de recibir noticias), se apresuró a ir a Macedonia, su encuentro con Tito, y sobre todo las noticias positivas que manifiesta, ya que la iglesia por fin se había arrepentido de su rebeldía contra el apóstol, trajeron consolación a sus tribulaciones y lo motiva para escribir esta 2 epístola a los Corintios.

Desarrollo:En la presente lección, siguiendo con el tema de las tribulaciones y consolaciones que ha expuesto en la clase pasada, Pablo nos relata una de sus experiencias más extremas que pudo haber vivido en Asia, y dice: “Porque hermanos no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia” (v.8a) ¿Cuál fue aquella? Pablo no da más detalles, pero parece probable que los corintios sabían cuál había sido tal tribulación, “pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que perdimos la esperanza de conservar la vida” (v.8b).  Hay tres situaciones, y a una de ellas se debe estar refiriendo: 1).- a lo ocurrido en Hechos 19:23-41, donde hubo un motín y confusión que convulsionó la ciudad de Éfeso, y puso en peligro las vidas de Pablo y sus acompañantes.
 2).- Algunos de los peligros descritos en esta epístola (11:23-26) que no fueron pocos.
3).- Alguna enfermedad seria (“perdimos la esperanza de conservar la vida”). 
La situación era de tal magnitud que Pablo se sintió sumamente agobiado “más allá de nuestras fuerzas”, por encima de su capacidad natural de aguante, por mucho que se esforzó se vio superado a tal punto que “perdimos la esperanza de conservar la vida”.
Su situación era tan oscura que tenía los sentimientos de un hombre que recibe “sentencia de muerte”… “Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte” (v.9a). A veces Dios permite llevar a ciertos hombres al extremo, de tal manera que a través de sus capacidades naturales, no encuentra solución o respuestas; por ello agrega “para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos (v.9b). Quien se siente o está condenado a muerte se entrega a la voluntad de Dios, y es lo que hizo nuestro hermano Pablo.
En el versículo 10, usa los 3 tiempos cuando habla del verbo librar: “El cual nos libró (pasado, pretérito), y nos libra (presente), y en quien esperamos que aún nos librará (futuro) de tan grande muerte”. Si pensamos que la experiencia que relata se refiere a los acontecimientos con Demetrio y los plateros, entonces vemos como salió bien librado por Dios (Hechos 20:1). Pablo, sabe que el Dios poderoso que le libró en el pasado, puede librarlo cada día y llegará el momento final, cuando quede totalmente liberado de toda persecución y tribulaciones en este mundo.
Finalmente no olvida el poder de la oración intercesora cuando dice: “cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración” (v.11a). Pablo quería que los corintios fieles supieran que necesitaba sus oraciones en ese momento y en el futuro, y como dice otra versión bíblica “si muchos oran por nosotros, también habrá muchos que den gracias a Dios por el beneficio que recibimos de él” (v.11b).

Conclusión:Pablo, escribió 1 año después a la iglesia de Roma y les dice: “Y sabemos que los que aman a Dios todas las cosas le ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados… ¿Qué pues diremos a estos? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?... Antes en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel nos amó” (Romanos 8:28, 31-37). Las tribulaciones, nos permiten conocer mucho más a nuestro Dios, y por todos los procesos que pasemos nos dará victoria. Y como el mismo escribe: “Para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia”, nuestras vidas están en las manos de Dios. Sea que vivamos o que muramos del Señor somos.